domingo, 24 de mayo de 2009

Relax

Cuando somos pequeños, todos tenemos algo que nos ayuda a dormir. Yo, me dormia tocandole la oreja a mi padre. Y a falta de la de mi padre, la de quien fuera. o si no, tocaba la mia. Incluso ahora, cuando necesito relajarme, o cuando estoy relajada en casa viendo la tele, me toco la oreja o la de quién me acompañe. Son inercias que salen.
Mi prima, se dormia agarrada al pelo de su madre. Ahora, 20 años después, duerme agarrada a su propio pelo.
Mi vecina, que todavia es medio bebé, se duerme y relaja tocandole las tetas a su madre. Hoy, he dormido con mi vecina. Creo que ha sido la noche que he tenido las tetas mas sobadas...,

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